Pan de muerto en Tm6

 

Una receta terroríficamente buenaaaa. La verdad es que viendo la película Coco, que me encanta, me entró la inspiración y viendo varias sugerencias por las redes, me quedé con la versión de Cookidoo y el resultado fue bastante bueno.  

Una cosa muy curiosa de esta receta es que su forma no es un capricho, simboliza todo el significado de este dulce tan rico y el porqué se come en la época que se come. Su forma redonda representa el ciclo de la vida y la muerte; las canillas o tiras superiores, los huesos del difunto o las lágrimas por la pérdida; y la bolita central, el cráneo. Sea como fuera es un sugerencia perfecta para recordar a los que ya no están de la manera más dulce, sobre todo si le añades una onza de chocolate, mmm...

Ingredientes (6 unidades):

100 gr. de azúcar (y algo más para espolvorear)
6 tiras de piel de naranja
135 gr. de leche semi (y algo más para pincelar)
80 gr. de nata (35% de grasa)
15 gr. de levadura prensada fresca
400 gr. de harina de fuerza
40 g de mantequilla a temperatura ambiente (y algo más para pincelar)
un pellizco de sal

Preparación:

1.- Ponemos en el vaso el azúcar y la piel de naranja y pulverizamos 15 segundos, velocidad 10. Con la espátula, bajamos los ingredientes hacia el fondo del vaso.
2.- Ahora ponemos por el bocal la leche, la nata y la levadura y mezclamos 2 minutos, 37°, velocidad 2.
3.- Añadimos la harina de fuerza, la mantequilla y la sal y programamos la función Amasar 5 minutos. 4.- Dejamos reposando la masa en el vaso hasta que doble su volumen (aprox. 45 minutos).
5.- Una vez que haya subido la masa con la espátula, bajamos la masa hacia el fondo del vaso y volvemos a la función Amasar un minuto. 


6.- Vertemos la masa en una hoja de papel de hornear y la dividimos en 6 bolas. De cada una de las porciones, apartamos un cuarto de masa para hacer la decoración de arriba. Lo que os comentaba, los huesos y el cráneo de los difuntos 😋.
7.- Pasamos al montaje. Yo me dejé preparada ya las lágrimas y el cráneo para el montaje. Así que cogí la parte de masa reservada para hacer 6 bolitas del tamaño de una avellana, para los cráneos y 12 cilindros para los huesitos.
8.- Seguí con el montaje poniendo la lámina de hornear en la bandeja y fui pincelando con leche las 6 bolas grandes y colocando encima de cada una de ellas los cilindros en forma de cruz presionando un poco en la masa para que se fijasen. Luego los pincelé con leche para pegar la bolita del cráneo en el cruce de los dos huesitos, también presionando para que no se cayera. Los dejé reposar en la bandeja de horno durante media hora, mientras ponía a precalentar el horno a 180º


9.- Pasado el tiempo, los metí en el horno caliente unos 15 minutos (va a depender de vuestro horno) y cuando vi que estaban dorados, pinché para asegurarme que estaban cocidos y los saqué para dejarlos templar unos minutos. 
10.- Después los pinté con mantequilla fundida y los espolvoreé con azúcar. Mmm... que bien huele la cocina...






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